CAPITULO DOS
BAILE EN LA OSCURIDAD
BY PeRItA_D
¿Por qué hace eso?
Raisa deseo haber ido a la cama una hora antes. Ella deseaba
que alguien mas dijera que no. “Tu sanes, fue un día muy largo”, dijo, “Vamos a
llamarlo noche”.
“Por favor, majestad”, Han insistió. “Me encanta hacer el
papel del villano. Soy buen en eso“. Sus palabras eran ligeras, desmentidas por
su voz afilada y su postura agresiva.
Hubo un puñado de aplausos de los amigos de Han de los Pinos
de Marisa,
“Bien”, dijo Raisa, su cabeza daba vueltas por mucho vino y
el baile, “supongo que te pareces mas al Rey Demonio de lo que me parezco a
Hanalea”.
Esto fue recibido con una inhalación brusca. Raisa miro a su
alrededor, tratando de averiguar lo que había dicho mal. Averil y Elena fulmino
con la mirada a Han.
¿Qué? Raisa pensaba. Estoy tan de la pelea
hechicero-Demonai. Tan cansada de que Han Alister haga mi vida mas complicada
de lo que ya es.
“Esta bien. Si insistes, vamos a bailar”. Raisa tomo las
manos de Han, tirando de el hacia el centro del claro. “Voy a dirigir”, dijo
ella, recordando sus clases del baile del
Fuerte Oden.
Después de un momento de vacilación, los tambores y la
flauta se pusieron en marcha. La primera parte del baile perteneció a Hanalea y
el Rey Demonio. Raisa, como Hanalea bailo sola como ella soñaba con su boda.
(Los clanes siempre convenientemente olvidaban que su prometido era un mago).
Han obviamente entrando como el Rey Demonio, andando de
puntillas por detrás de Hanalea, burlándose de la audiencia que gritaba una
advertencia. Cerró sus manos cálidas en los hombros de Raisa, y ella se giro,
levantando sus manos en susto fingido.
Siguió un largo paso-deux la tentación de Hanalea, en la que
el Rey Demonio tratado convencer a la reina de huir con el. Hanalea, con la
mente nublada por el embrujo de persuasión, se une a la danza por un tiempo.
Raisa extendía sus pies, tratando de llevar sus labios a la
oreja de Han. El respondió inclinándose hacia ella.
“ ¿Qué crees que estas haciendo?” exigió Raisa. “ ¿Tienes
deseo de morir?”.
“Probablemente?”, murmuro Han, con su cálido aliento en su
oído. “Pero esta es la única parte en que me permiten participar”. Y luego, en
voz alta: “Ven conmigo a mi hermoso palacio, donde la seduciré con un encanto”.
Y así se dio la vuelta al claro en un baile sensual,
entrelazando sus cuerpos juntos así fue como el Rey Demonio la doblego a su
voluntad.
Las manos de Han se cerraron alrededor de la cintura de
Raisa, cerca de cubrir cada lado, el la levanto, girando la campana de su falda
haca fuera de la fogata y la gente del clan reunido reducido a una mancha de
color y sonido confuso. Su cara estaba a centímetros de la de ella, con gotas
de sudor en la parte superior del labio, una tenue barba rojiza en las mejillas
y el mentón.
Había estado bebiendo, ella podía oler vino de Tierras Altas
en su aliento, sus mejillas sonrojadas y sus ojos brillosos.
Sin embargo el parecía conocer los pasas muy bien. Él sabía
el guion, también.
“Voy a llevarte a mi cama encantado, donde tendré mi lugar
contigo”, grito Han, su respiración rápida, ojos azules brillantes. “Voy a
construir un palacio en el aire tan brillante que el sol se negara a subir”.
Raisa como Hanalea se inclino contra el, superando
momentáneamente los encantos de amuleto. Sus brazos se apretaron alrededor de
ella, y ella podía sentir su silueta atravesó de la tela y cuero entre ellos.
Sus labios rozaron su cuello una vez, dos veces, tres veces, encendiendo fuegos
pequeños fuegos cada vez.
Eso no estaba en el guion. A su alrededor, los Demonai se
movieron y murmuraron.
“ ¡Han!” Deseo Raisa, luchando por liberarse, pero su agarre
era como el hierro. “Ten cuidado. Los Demonai…”.
“Yo no les tengo miedo a los Demonai”, gruño Han por lo que
solo ella podía oír. “Estoy cansado de andar a escondidas como un abad a
rastras“. Han miro por encima de CaminanteNocturno y sonrió.. El guerrero de
pie, con los brazos cruzados, como si estuviera deseando matar al Rey Demonio.
“Te dije que no quería que nadie pensara que hay algo entre
nosotros”, Raisa insistió.
“No te preocupes. CaminanteNocturno cree que estoy haciendo
esto para tirar su sensible cola Demonai”.
“ ¿No crees que hay ya bastantes problemas entre los dos por
como eres? ¿Realmente tienes que..?
“Realmente no me importa lo que piense Caminante Nocturno”,
Han murmuro, - “Así que no haría esto para molestarlo”.
“ ¿Entonces porque?”
“Tal vez solo me gusta besarte”, Han dijo en su oído.
Los tambores comenzaron de nuevo, con urgencia, como si
fuera a romper su abrazo prohibido. Han movió a Raisa hacia él, y continuo el
baile, sus cuerpos apretados, lo que hizo a Raisa difícil recordar su parte.
Cuando los tambores pararon, Han se apodero de sus codos,
empujándola hacia su brazo extendido. “Dulce Reina”, dijo con una voz extraña y
gruesa. Levanto los brazos, coloco el pelo detrás de sus orejas, le tomo la
cara con las manos. “Raisa. Te amo. Cásate Conmigo. Por favor. Te prometo que
voy a encontrar una manera de hacerte feliz”. Él estaba fuera de guion, pero no
había ni rastro de humor en su expresión.
Raisa se le quedo mirando, sin habla.
“La línea”, dijo, dejando caer las manos sobre sus hombros
desnudos.
Raisa abrió la boca, la cerro, distraída por el hormigueo y
quemadura de su toque.
“No”, le pide Han, susurros en el escenario del Clan, “Tu no
me engañas. Tu eres el malvado Rey Demonio disfrazado”.
Mecánicamente, Raisa se lanzo a la Danza del Rechazo. Han persiguiéndola
alrededor del claro a veces adelantándose
a ella y llevándola de vuelta, interceptándola cuando trataba de huir
hacia los arboles.
Finalmente, convencido de que Hanalea no cederá a la
persuasión, Han gruño con frustración y la arrastro a Raisa a la prisión del
Rey Demonio bajo la Montaña Dama Gris. Dio la vuelta alrededor de la reina
cautiva, enrollando largas cintas a su alrededor, en representación de las
cadenas legendarias que la ataban. El público aulló consternado.
Una vez que Hanalea estaba sometida, Han, como el Rey
Demonio, caminó alrededor de ella otra vez, golpeándola con los cascabeles de
plumas que representaban rayos de fuego. Raisa se arrodillo, la cabeza echada hacia
atrás, cerro los ojos, resistiendo todavía. Las plumas le rozaron la barbilla,
la parte posterior de su cuello, a lo largo de la parte posterior de sus
rodillas, y detrás de las orejas, levantando la piel de gallina y el corazón
martilleándole.
Agotado después de una larga sesión de tortura, el Rey
Demonio se acostó a dormir, con sus brazos como almohada. Raisa se levanto dramáticamente
quitándose sus cadenas de cinta y dejando dejándolas caer al suelo. Silenciando
a la audiencia con un dedo a los labios, se acercó y se detuvo sobre el Rey
Demonio dormido. Al mirar hacia abajo a Han, abrió los ojos azules y con la
mirada se suplica hacia ella. No quería nada más que arrodillarse a su lado y
presionar sus labios contra los suyos.
En su lugar, aprovechando la espada ceremonial de Hanalea,
Raisa la levanto en alto delante de ella, y luego se lo clavo en el pecho del
Rey Demonio. Han agarro la hoja con ambas manos, manteniéndolo en su lugar,
mirando a Raisa, sin rastro de humor.
“Su majestad”, dio un susurro escénico, “Tu has atravesado
mi corazón”.
Siguió un largo baile en el que el Rey Demonio herido es
perseguido por Hanalea alrededor del círculo. Por ultimo, se dejó caer de
rodillas, sacudió el puño, y se comprometió a destruir el mundo.
Los otros bailarines rodearon a Raisa, tocando tambores y
agitando cintas ondulantes de tela brillante para representar los terremotos y
las erupciones en llamas que fueron La Ruptura. Ahora CaminanteNocturno entro
en la luz del fuego, emisario de los clanes. El y Hanalea entraron en una
elaborada danza, rodeando el claro mientras que el Rey Demonio yacía muerto en
el suelo olivado.
Juntos, CaminanteNocturno como el Guerrero Demonai y Hanalea barrieron las llamas de tela y
persiguieron a los bateristas. A vítores de la audiencia mientras se abrazaban.
El baile había terminado, la victoria de Hanalea se completo.
Han se puso de pie y salió del claro sin decir una palabra,
fundiéndose con la oscuridad.
Después, Raisa camino con CaminanteNocturno hacia la logia
de la matriarca. La luz y las voces se derramaban desde la entrada. Willo recibía
a huéspedes de otros campos, junto con Han y Bailarín.
A poca distancia de la logia, CaminanteNocturno guio a Raisa
atreves de un camino diferente. “Por favor. No volvamos de inmediato”, dijo
“Ven y siéntate junto a mi en el rio”.
“Esta bien”, dijo Raisa, instantáneamente alerta. “Pero solo
por un rato. Ha sido un largo día”.
A medida que se movían por el camino pedregoso y es estrecho
hacia el rio, Raisa pareció oír un leve ruido detrás de ella, como una pisada.
¿Los lobos de nuevo? Se dio vuelta, pero no vio nada.
CaminanteNocturno también lo oyó. Se puso de pie con el ceño
fruncido, escuchando. Todo lo que Raisa podía oír era el susurro del viento
entre las copas de los arboles.
“Probablemente es un rezagado de la danza”, dijo, y la
condujo hacia adelante.
Se sentaron en una roca plana al lado del agua. Las piedras
del rio Dyrnne crujían, había una cinta oscura salpicada con trozos de espuma.
CaminanteNocturno deslizo un brazo alrededor de Raisa,
atrayéndola hacia si. “Rosa salvaje”, susurro. “Eres una excelente bailarina”.
“Y tu, también”, dijo Raisa, todavía distraída por el ultimo
baile para preocuparse por su significado. Se pregunto a donde había huido Han.
“Eres una Hanalea muy hermosa”, dijo CaminanteNocturno. “Tu
haces una vergüenza muy realista”.
“mmm”, dijo Raisa, tratando de concentrarse en la conversación,
“No mucha gente estaría de acuerdo contigo”.
“Entonces ellos están equivocados. Eres más fuerte. Más … excitante.
¿Quién elegiría una pálida chica de las colinas sobre una princesa del clan?”
volviendo su cara a la de ella, el atrajo para darle un beso.
“CaminanteNocturno” Raisa lo aparta con un empujón con las
dos manos. “No”.
CaminanteNocturno respiro hondo, luego se libero lentamente.
Se acomodó, sentado sobre sus talones, dejando caer las manos sobre sus
rodillas. “Has cambiado desde que estuviste en los llanos”, dijo. “Siempre me
olvido”. El sonrió con tristeza. “Te ves como la chica que recuerdo. Es fácil
caer en viejos hábitos, especialmente aquí”. El tomo una respiración profunda.
“ ¿TE acuerdas de como solíamos escabullirnos al bosque y…”
“Los dos hemos cambiado”, interrumpió Raisa. “Muchas cosas
han pasado”.
CaminanteNocturno metió los dedos bajo su barbilla,
inclinando la cara hacia arriba, “ ¿Tiene que ser Reina esta noche?”, el
pregunto, buscando su rostro.
“Tengo que ser reina todas las noches, a partir de ahora”,
dijo Raisa bruscamente. Después de un incomodo silencio, ella dijo: “ ¿Cuánto
tiempo has sabido que mi padre te eligió como sucesor?”.
“No mucho”, dijo CaminanteNocturno. “Me hablo de sus
intenciones hace unas semanas. Espero que estés contenta”. El estudio su rostro
como si estuviera buscando una señal.
Raisa no estaba segura que decir. “Tiene sentido”, dijo.
“Eres un líder nato y los guerreros Demonai te tienen un apoyo incondicional,
sobre todo”. Hizo una pausa, preguntándose si debía seguir adelante. “Solo
espero que tu nuevo papel haga mas que la guerra tenga mas posibilidades”.
“ ¿Por qué lo haría?”, dijo CaminanteNocturno, los ojos
fijos en sus labios.
“No podemos seguir como estamos, divididos y peleando entre nosotros mismos”,
dijo Raisa, tratando de leer el rostro entre las sombras de los arboles. “Pero
nunca he sido bueno manteniendo un compromiso”.
“Ya nos hemos comprometido”, dijo CaminanteNocturno.
“Durante mil años, hemos permitido que los invasores con el Don ocupen las
tierras que nos pertenecieron”.
“Ese es mi punto”, dijo Raisa. “Nadie parece dispuesto a
olvidar la historia que nos divide. ¿Cuánto tiempo tienen que estar aquí los
magos para que acepten que van a estar aquí para siempre?”.
“Recordamos por una buena razón”, dijo CaminanteNocturno.
“Eso es para lo que las canciones, los cuentos y los bailes son para asegurarse
de que nunca olvidemos”.
“ ¿Así que no hay
esperanza , entonces? ¿Es eso lo que estas diciendo?”
Caminante nocturno negó con la cabeza. “si es o no una guerra esta en manos del consejo de
magos y en ti”.
“ ¿Qué quieres decir?”, pregunto Raisa.
“Eres reina ahora”, dijo. “Puedes elegir con quien casarte”.
“ ¿Quieres decir que puedo escoger no casarme con un mago?”,
dijo Raisa.
“Quiero decir, que puedes elegir casarte conmigo”, dijo
CaminanteNocturno, tomando sus manos.
Las palabras cayeron duro como una piedra entre ellos.
Era extrañamente similar al argumento que utilizo Micah Bayar,
el día en que le había pedido permiso para cortejarla.
Durante mil años, hemos sido aprisionados por el pasado.
Tienes el poder para hacer cambios. El futuro esta en tus manos, si lo quieres
aprovechar.
“ ¿Estas diciendo que habrá guerra si no me caso contigo?”
Raisa arranco sus manos para liberarlas de su agarre.
“Eso no es lo que quise decir”, dijo CaminanteNocturno,
levantado sus manos. “Por favor escúchame”.
“Estoy escuchando”, dijo Raisa, cruzando los brazos.
CaminanteNocturno miro a su alrededor como si la ayuda
pudiera venir desde los arboles. “Yo no soy tan bueno con las palabras, como
algunos”.
“De acuerdo”, dijo Raisa con aspereza.
“Piensa en ello”, dijo CaminanteNocturno. “Los clanes fueron
los primeros pobladores de Fells. Hemos vivido aquí siempre, más aun que la
gente del valle. Y sin embargo, siempre hemos sido gobernados por otros. En
primer lugar por las personas del valle, que construyeron la riqueza de sus
tierras de cultivo. Y mas tarde por los hechiceros, que conquistaron a la gente
del valle”.
Hizo una pausa como si esperara una respuesta, y Raisa dijo:
“Adelante…”
“Hechiceros y el clan dividen nuestra naturaleza. Incluso
nuestras tradiciones mágicas nos pusieron en oposición. Los hechiceros
destruyeron la tierra con su magia. Celebramos el mundo natural”
CaminanteNocturno se encogió de hombros. “Nunca nos rendiremos, Rosa Salvaje.
Pero eso no significa que tiene que haber derramamiento de sangre”.
Le toco la mano a Raisa con cautela, como si fuera
consciente de que podría quitarla de nuevo. “Es hora de que los clanes de las Espiritus
gobiernen Fells, ya que se supone que eso empieza contigo”.
“ ¿Cómo es eso?”.
“Tu eres de la línea de Lobo Gris, también eres de la
realeza del clan, a través de Lord Demonai. Cásate conmigo y nuestros hijos
serán tres cuartas partes del clan. Nuestros hijos pueden casarse en uno de los
otros campos, se fortalecerá la línea de sangre posterior. Juntos, la gente del
valle y el clan pueden controlar los ex esos de los hechiceros”.
“Con ese razonamiento, Lord Bayar diría que desde que tengo
la sangre mezclada, debería casarme con un hechicero, para poner a los
hechiceros en el trono”.
“Los hechiceros tuvieron quinientos años de cautividad para
mezclar su semilla con la línea Lobo Gris”, dijo caminanteNocturno, su voz baja y amarga. “Ya es suficiente”.
“Casarte conmigo no les va a gustar a la mayoría en el valle”,
dijo Raisa, pensando en las actitudes hacia los clanes de las Espiritus, “ ¿Qué
te hace pensar que van a aliarse con ustedes?”
“Todo lo que necesito eres tu, Rosa Salvaje”,
CaminanteNocturno dijo, rebuscando en su bolsa de transporte, el saco un
paquete envuelto en piel de venado y la extendió hacia ella.
Raisa lo acuño en sus brazos, su corazón se oprimió,
sabiendo como era antes de que ella lo descubriera.
CaminanteNocturno debió haber visto la duda en sus ojos. “Mira,
por lo menos”, insistió. “Esta hecho en Los Pinos de Marisa, y viene con bendiciones
de Averil, ya que yo soy su hijo adoptivo”.
Raisa desenrollo la piel, revelando una manta de lana y lino
tejida a mano, hilados juntos, ligeras y cálidas. Estaba decorada con símbolos cosidos
y pintados: Lobos Grises, el símbolo del clan para Hanalea la Guerrera, el ojo
demonai, el mortero y el marro de Los
Pinos d Marisa.
Fue una manta ligera, dado que significaba el compromiso
entre las familias de los Clanes de Las Espíritus, la unión de dos clanes y dos
camas.
“Tengo una pregunta para ti”, dijo Raisa, tocando la tela. “
¿Quién ofrece esta manta, el chico con el que cazaba o el heredero Demonai?”
CaminanteNocturno se encogió de hombros. “Tu no puedes dejar
de ser la Reina, y yo no puedo dejar de ser Demonai”.
“Lo siento”, dijo Raisa, doblando de vuelta en su lugar la
piel. “No puedo aceptar esto”.
“ ¿Estas preocupada por mi reputación entre camas?” dijo
CaminanteNocturno, rozando su mejilla con sus dedos. “No soy perfecto, pero no
hay nadie mas en Tierras Altas que caliente mi sangre de la manera en que lo
haces tu”.
“He de suponer, entonces que si tu caes en la tentación, ¿ yo tendría la libertad de tomar otros amantes también?” espeto de vuelta Raisa.
“Por favor no te enojes”. CaminanteNocturno se inclino hacia
adelante. “Yo no soy poeta, para susurrar en tu oído mentiras y hacer lo que
quiera después. Vas a ser tan libre como desees ser. Nada de eso importa. Lo
que importa es lo que suceda entre nosotros”.
“Eso no es todo”, dijo Raisa, sintiendo que la conversación había
tomado ese camino. “No estoy buscando hacer una promesa que no pueda cumplir.
Pero es aun mas importante ahora, después de la muerte de mi madre, y dada la
amenaza de Arden, elegir un matrimonio estratégicamente. Se tratara de política,
no de pasión”. Le entrego la manta a CaminanteNocturno. “Eso todavía puede
suceder, pero no puedo comprometerme contigo. Tengo que tomar una buena decisión
para todos en Fells”.
“Tienes un corazón ardiente”, dijo CaminanteNocturno, “No
puedo creer que sea solo la política lo que impulsa tu decisión”.
Si me caso contigo, pensó Raisa, seria política, no pasión.
Tanto Micah Bayar como CaminanteNocturno parecían pensar que
ella tenía una opción real. Entonces, ¿Por qué se sentía tan atrapada? ¿Fue
porque no podía escoger al que realmente quería?
CaminanteNocturno deslizo el paquete de vuelta a su bolsa de
transporte. “Este manto fue hecho para ti, Rosa Salvaje. Asimismo, se mantendrá.
Sin embargo. La política debe ser discutida durante el día. Las horas de la
noche son para otras actividades”. El presiono sus dedos en su espalda atrayéndola
hacia él. “Me quedo en el alojamiento de los visitantes”, murmuro. “Es menos
concurrida que la Logia matriarca. Vamos a ir allí y hablar mas”.
“No”, dijo Raisa, sabiendo que CaminanteNocturno haría todo
lo posible para que cambiara de opinión. “Ha sido un día largo y estoy cansada”.
Ella soltó sus manos y se levanto. “Buenas noches, CaminanteNocturno”.
Se dio la vuelta y se alejó, sintiendo su mirada en la
espalda hasta que el bosque se interpuso entre ellos.
En este momento, no podía quedarme despierta ni por la mismísima
Hanalea, ni siquiera si ella se ofrecía a responder todas las preguntas, Raisa
pensaba. Yo solo quiero irme a dormir.
Atravesó la sala común, donde su padre se sentó a hablar con
Elena y Willo. Averil levanto la vista, sorprendido, como si no la hubiera
esperado tan pronto. Luego miro más allá de ella, como si esperara que
CaminanteNocturno tuviera razón sobre ella.
“ha sido un día maravilloso”, dijo Raisa. “Estoy agotada. Me
voy a la cama. No te preocupes por mantenerme despierta. Podría dormir durante
un terremoto en estos momentos”.
Ella se agacho a través de las cortinas en su habitación. Quería
caer de brices sobre su banco para dormir, pero se tomo su tiempo para quitarse
la ropa de baile. Cuando se deslizo bajo las sabanas, algo crujió bajo sus
pies. Pescando bajo las sabanas de lana, saco una nota.
Abriéndola, ella sostuvo la lámpara.
Mantente alejada de CaminanteNocturno, decía la nota, con
escritura fuerte y feroz. Fue escrita en el Clan, y sin firmar.
¿Fue Han Alister? ¿Ave Nocturna? ¿O alguien completamente distinto?
Mordiéndose el labio inferior, ella toco una esquina de la
hoja con la llama de la lámpara, hasta que la vio reducida a cenizas.